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sábado, 6 de agosto de 2011

La donacion de ovulos según el Islam

Hoy he leído un artículo muy interesante en el periódico sobre donación de óvulos e inseminación artificial, que me ha llamado poderosamente la atención. Resulta que en Egipto (y parece que se lo van planteando en otros países de mayoría islamista) algunos grupos tratan de impulsar la prohibición de la donación de óvulos o, en muchos casos especiales donde la madre y el padre no están casados a su manera, prohibir la inseminación artificial.

El argumento es muy simple: ninguna mujer debe prestarse como vientre sustituto de una tercera, ni ser inseminada por ningún hombre que no sea su legítimo marido. Como bien sabemos todos, tanto en la cultura islamista como cristiana, la defensa de la familia y de la legitimidad tanto de la madre como el padre es algo sagrado e inviolable.

Esto va un paso más allá: no solo reclaman que no pueda una mujer ser inseminada por el esperma de un hombre que no es su marido, sino que además una mujer nunca deberá ser inseminada por un marido que ya ha fallecido.

Este tipo de práctica, cada vez más habitual en occidente, donde una mujer que ha perdido a su marido puede decidir ser inseminada por esperma del fallecido mediante técnicas artificiales, en el caso del mundo islámico (o así lo reclaman estos grupos), es algo que debería ser completamente inviable a ojos de sus creencias.

Este tipo de decisiones son conocidas como “fatwas”, que es el nombre de los decretos religiosos, tienen peso de recomendación pero no forzosamente de orden.

La base de esta idea, es que si el marido ha fallecido, y con esto la muerte ha irrumpido en el matrimonio, esto debe suponer el fin del mismo, y por lo tanto, cualquier tipo de fecundación será con alguien que ya no es su marido.

jueves, 4 de agosto de 2011

Pareja infértiles y problemas psicológicos

Una de cada 12 parejas presenta un problema de infertilidad. Si bien cada persona afronta este problema de forma diferente. Estas parejas disponen de técnicas para poder tener hijos, aún así es importante que reciban apoyo psicológico, antes, durante y después de un tratamiento de fertilidad.
Tomar la decisión de someterse a un tratamiento de fertilidad, no es un paso fácil ya que cada persona puede necesitar someterse a un tratamiento distinto: fecundación invitro, utilización de un banco de esperma, donación de óvulos, tratamientos hormonales...
Una vez se toma la decisión, hay que tener en cuenta la economía y las posibilidades de éxito. Puede ser necesaria la repetición de una técnica varias veces hasta conseguir el embarazo. Hay parejas que no pueden permitirse este gasto económico por lo que pueden ver sus esperanzas minadas y sumirse en una depresión.
Las clínicas de reproducción asistida suelen dar importancia a estos factores por lo que siempre disponen de profesionales que darán apoyo psicológico a parejas que lo necesiten. Aun así es la propia pareja la primera que tiene que hacer el esfuerzo por comprender su situación y analizarla. Hablar del problema con el entorno de la pareja es el primer paso para aceptarlo y conseguir que la infertilidad sea más llevadera.
Es importante pensar que normalmente las técnicas de fertilidad no tienen límite en cuanto a veces que se pueden repetir, por lo que teniendo paciencia se puede conseguir un embarazo a largo plazo.
El apoyo mutuo en la pareja es muy necesario para sobrellevar esta situación, que si bien puede ser un proceso largo en el que puede surgir, depresión, ansiedad, estrés... en un alto porcentaje de los casos tiene solución.
Buscar apoyo psicológico e informarse sobre casos de éxito similares contribuirán a que la pareja con problemas de infertilidad pueda mantener la esperanza de procrear.

viernes, 29 de julio de 2011

El aborto espontáneo

Se estima que aproximadamente el 20% de embarazos terminan en aborto, normalmente los abortos se producen en el primer trimestre de embarazo.

Las causas más comunes son la existencia previa de una anomalía en el espermatozoide o el óvulo, riesgos que aumentan con la edad (sobre todo en la mujer, donde a partir de los 35 años el riesgo de aborto aumenta considerablemente).

Otras causas vienen dadas por anomalías o deformaciones en el útero materno, que dificultan el desarrollo normal del embarazo.

El ritmo y la calidad de vida pueden influir en el riesgo de aborto, unos hábitos de vida poco saludables impedirán el correcto desarrollo del embrión. Es importante evitar la toma de alcohol, no fumar, no tomar ninguna droga y seguir una dieta equilibrada incrementando la toma de vitaminas y minerales.

El aborto no tiene consecuencias fisiológicas negativas para la madre, aunque si psicológicas por lo que se aconseja que la mujer que ha sufrido un aborto siga un tratamiento psicológico a fin de evitar trastornos mentales y depresiones.

Es recomendable además la realización de pruebas para determinar cuál ha sido la causa del aborto y evitar que vuelva a producirse en caso de que haya un nuevo embarazo.

No es necesario seguir ningún tratamiento médico posterior a un aborto, el cuerpo eliminará los restos de forma biológica, aun así es necesario acudir al médico para que realice una revisión a la mujer y diagnostique si es necesario realizar un legrado.

¿Cómo saber si has sufrido un aborto?
Aunque los síntomas del aborto pueden ser similares a los que presenta una mujer embarazada durante el primer trimestre, en el caso de que estos síntomas persistan o difieran de los normales hay que acudir al médico. Destacan los siguientes síntomas:
  • Dolor abdominal persistente
  • Sangrado vaginal
  • Mareos
  • Fiebres
  • Vómitos